16/03/2016 - COMUNICADO EN DEFENSA DEL DERECHO A LA INFORMACIÓN VERAZ Y AL RESPETO A LA INTELIGENCIA DE LA CIUDADANIA


A pesar de sus cientos de tramas y miles de imputados por corrupción política, el Partido Popular sigue sin aprender qué significan la transparencia, la rendición de cuentas y tratar a la ciudadanía como adultos. Todo lo contrario: cada vez extreman más su estrategia de la mentira, la manipulación, el odio y el miedo contra sus adversarios políticos mediante campañas de criminalización para convertirlos en algo peor: enemigos, aquellos que no merecen ni siquiera ser considerado como igual dentro de las reglas del juego.

Para llevar a cabo esa tarea, cualquier medio es apropiado sin importar el nivel de tomadura de pelo que se le esté haciendo a la ciudadanía y a su derecho público a la información contrastada y fiable.

La última de estas lamentables e indecentes prácticas la hemos encontrado en la publicación nº 723 del boletín informativo El Semanal.es. En la página dedicada a la opinión de los grupos políticos de la Corporación Municipal, el Partido Popular responde a unas críticas vertidas por el grupo Ganemos ahora Valdemoro al hilo de sus innumerables casos de corrupción de una manera tan miserable como original: inventándose casos de corrupción dentro de otras formaciones, en un desesperado y ridículo intento de hacer creer a la gente que el resto está tan manchado como ellos. Por suerte, la gente quiere ser tratada como ciudadanos políticamente adultos y no se va a dejar engañar.

En primer lugar, huelga decir (por enésima vez) que, cada vez que una formación política de Valdemoro dice que GANEMOS es lo mismo que PODEMOS, está engañando a los vecinos y vecinas a propósito y sin rubor alguno. Por el simple hecho de ser una agrupación popular, sin coaliciones ni siglas, Ganemos ahora Valdemoro es mucho más que un partido.

En segundo lugar, reiteramos nuestra negación a comprar el discurso de que la corrupción política es algo puntual o unas cuantas manzanas podridas dentro de un cesto limpio. La corrupción, como demuestran los cientos de tramas y miles de imputados en todo el país, no es una cuestión personal, ni moral, ni partidista. Es un cuestión sistémica. Engrasa el engranaje de un sistema sociopolítico que debemos transformar desde muchos ámbitos para evitar la vergonzosa proliferación e inmunidad de corruptores y corrompidos. Mientras eso no ocurra, ningún partido estará a salvo... y el Partido Popular es un ejemplo paradigmático.

En tercer lugar, queremos recordar, al Partido Popular de Valdemoro que, intentar hacer pasar casos personales o administrativos como casos de corrupción política, es de una mezquindad nauseabunda, sólo al alcance de quienes tratan conscientemente a la ciudadanía como si fuese idiota: ni las dimisiones de las concejalas de Ganemos ahora Valdemoro, ni las cuestiones académicas de Íñigo Errejón, ni los asuntos fiscales de Juan Carlos Monedero, tienen nada que ver con la corrupción política.

Es posible que algunos incautos e ingenuos caigan en estas redes de mentiras y manipulaciones, pero con estos tristes y cómicos intentos de inventarse la realidad para que toda ella parezca tan gris como quién la ensucia sólo podemos sentir preocupación por los límites de manipulación y difamación a los que puedan llegar semejantes actitudes políticas.

Desde PODEMOS Valdemoro, queremos recordar al Partido Popular de Valdemoro que deje de tergiversar la realidad para tratar de instalar en la gente la creencia, tan falsa como deprimente, de que toda fuerza política es corrupta e indecente.

Ya ha hecho un daño incalculable a la imagen de Valdemoro, convirtiéndonos en la referencia nacional de la corrupción municipal. Limítense a cumplir su penitencia política y no continúen mintiendo a la gente, con el infantil y patético recurso de inventarse acusaciones, para atraer al decente hacia el pozo de su indecencia, frente a la opinión pública. Por suerte, Valdemoro ya ha despertado, quiere ser tratado como un pueblo políticamente adulto y no desea volver a ser llevado de la mano cual niño que no participa ni decide en los asuntos importantes. Estamos muy orgullosas de quienes están haciendo ese camino... a pesar de ustedes.